Una mirada a la evolución de la neurociencia española en el s. XX


"Foto: Universidad Miguel Hernández".

Una mirada a la evolución de la neurociencia española en el siglo XX

Ningún neurocientífico en el mundo, sea de donde sea, duda hoy de que el fundador de su disciplina fue el navarro y Premio Nobel en 1906 Santiago Ramón y Cajal. España es la cuna de la neurociencia moderna y el legado de su iniciador forjó un linaje de neurocientíficos españoles que han desempeñado un papel clave en la historia de la neurociencia mundial. Una mirada a esta evolución fue el tema de la Lección Magistral Andrés Laguna que el año pasado impartió el Profesor Carlos Belmonte y cuya transcripción acaba de publicar la revista Educación Médica.

Belmonte fue elegido en el 2014 MAESTRO de la III Lección Magistral Andrés Laguna, un reconocimiento que la Fundación Lilly y la Universidad de Alcalá otorgan a una personalidad relevante por sus aportaciones humanísticas, científicas y médicas, y que haya contribuido de forma significativa al desarrollo de la Medicina y el cuidado de la salud en el ámbito de los países en los que se desarrolla la cultura hispana. En la conferencia, impartida el 17 de octubre de 2014 en el paraninfo de la Universidad de Alcalá con el título "La exploración del cerebro y la neurobiología española. Aupados a hombros de gigantes”, Belmonte ofreció una visión personal de la historia de la neurociencia española en el siglo pasado hasta el fin de la dictadura.

Investigador durante décadas de los mecanismos de transducción sensorial y dolor, especialmente en dolor ocular, el Profesor Carlos Belmonte fundó y dirigió durante 20 años el Instituto de Neurociencias de Alicante (UMH-CSIC), y también ha sido presidente de la Sociedad Española de Neurociencias y la International Brain Research Organization (IBRO), entre otros muchos reconocimientos.

“Conviene empezar a recoger la información sobre la neurociencia española moderna, pues la biología hace que vayan desapareciendo los primeros testigos directos”, comenta Belmonte. Su reflexión condensa a la perfección uno de los objetivos prioritarios de la SENC, que ha impulsado y sigue impulsando actividades encaminadas a preservar la sólida herencia neurocientífica que arraiga en los laboratorios españoles.

El año pasado, y con apoyo de la FENS, la SENC produjo “Las flechas de la Neurociencia”, un documental audiovisual sobre el legado de Ramón y Cajal. Y desde el pasado septiembre, la SENC cuenta con un Comité de Historia de la Neurociencia, cuya creación se formalizó durante el último congreso celebrado en Granada, para dar continuidad a esta labor y promover el conocimiento de la historia de la Neurociencia española. El núcleo de la actividad de este comité es generar una cronología con los hitos de la neurociencia española y una serie de biografías breves sobre los neurobiólogos más prominentes. Esta información será luego expuesta en diversos formatos (pósteres itinerantes, página web) y servirá para actualizar y corregir la Wikipedia – donde hasta la fecha el contenido no recoge fielmente los logros y descubrimientos más importantes de los neurocientíficos españoles.

A pesar de la riqueza de la historia científica en España, las nuevas generaciones de neurocientíficos y el público en general no son conscientes de la importancia capital de los pioneros españoles. Aunque sea en parte debido a la eclipsante figura del gran Santiago Ramón y Cajal, en cualquier caso un conocimiento más profundo de nuestra historia es necesario para comprender las bases de la neurobiología moderna y reconocer la importante e intensa labor de varias generaciones de neurocientíficos españoles.

Las figuras clave del pasado son los ejemplos del presente y el futuro. El último reconocimiento al profesor Belmonte es también un homenaje a otro pionero, Andrés Laguna, médico y célebre humanista renacentista del Siglo XVI. Una mente ilustre y brillante que dio prioridad al pensamiento, el aprendizaje y el conocimiento, y se convirtió en uno de los grandes hombres de su época – citado incluso por Miguel de Cervantes. Ahora, en la conferencia de Belmonte podemos recrearnos con algunos de los pioneros de nuestra neurociencia cercana.

Para leer la transcripción de la conferencia, pinche aquí.